Miami y Orlando son dos ciudades que nacieron para ser visitadas por las familias del mundo.
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En sus calles se encierra toda la alegría de un destino de sol y playa, sumada a la fantasía de los mejores parques de diversiones del planeta.
Aventurarse en la montaña rusa de la película La Momia o entrar al mundo perdido de Jurasic Park son dos aventuras que se deben disfrutar en familia. ¡Así de emocionantes son! Por este motivo Orlando, la urbe que aloja estas dos atracciones, junto con la vecina ciudad de Miami, son dos destinos que convocan a padres, hijos, abuelos, sobrinos y tíos de todo el mundo.
El plan perfecto se inicia en Miami, una ciudad que ofrece al visitante la belleza de sus extensas playas, muchas de ellas lo bastante solitarias para disfrutar de una alegre jornada con toda tranquilidad. Siguiendo el ejemplo de los nativos de la ciudad, las familias pueden programar sendas jornadas de picnic que les permiten a la vez jugar un partido de vóley-playa, retar las olas con la única ayuda de una tabla de surf o sencillamente dar un paseo descalzos mientras se recibe un refrescante baño de sol.
Otra actividad que padres e hijos pueden disfrutar juntos es la visita al Zoológico de Miami. Este lugar permite apreciar animales de diversas especies, desde el monumental elefante hasta el enigmático tigre de Bengala, viviendo todos en espacios que recrean su hábitat natural.
Quienes tienen hijos más grandecitos, o un abuelo muy rumbero, tienen que ir en la noche a la zona de South Beach. Aquí es donde está la movida en la ciudad de Miami, con bares y discotecas que o bien pertenecen a estrellas de la farándula como Gloria Estefan, o son visitados por ellas. Una jornada de fiesta en estos lugares les puede traer la sorpresa de bailar justo al lado de Sharon Stone, Silvester Stallone o la mismísima Madonna.
Después de visitar Miami es hora de emprender camino rumbo a Orlando, la ciudad por excelencia de los parques de diversiones, donde será difícil encontrar alguno que no complazca los gustos de todos los integrantes de la familia.
Quienes tienen niños pequeños deben dirigirse necesariamente a Magic Kingdom. En este lugar padres e hijos viven la fantasía de los cuentos del estudio Disney de la mano de Mickey, Minnie, Pluto, el Pato Donald y todas las princesas de los cuentos de hadas. Imperdible: tomarse una fotografía juntos en la sala de Minnie Mouse. ¡Es sencillamente adorable!
Los que tienen hijos más grandecitos bien pueden dirigirse con ellos a Epcot Center, un parque especializado en la ciencia y el conocimiento, pero que no por esto es menos divertido. Aquí, además de conocer cómo funciona nuestro planeta, también hay una buena dosis de aventura tripulando un cohete o viajando en una montaña rusa especial.
Las familias más extremas pueden dirigirse a Adventure Land o Universal Studios. En el primero abundan las montañas rusas, entre las que se encuentran algunas de las más osadas del planeta. El segundo trae lo mejor del cine y permite codearse de tú a tú con Marilyn Monroe (atención papás), el Hombre Araña (atención mamás) o con Woody, el vaquero de Toy Story (ojo niños).